En el rico y complejo mundo del aceite queda mucho camino por recorrer, pero algo se ha andado en los últimos tiempos y el trabajo realizado viene dando sus frutos de unos años a esta parte. Nos referimos al hecho, del que nos debemos sentir orgullosos, de los premios obtenidos por los aceites de Córdoba en el Salón Gourmets de Madrid, que esta considerada la más importante feria de Europa de los llamados productos delicatessen. Uno de esos productos es el aceite de oliva virgen extra, al que ahora, con esta manía de economizar expresiones, porque todo tiene que ir a una velocidad de vértigo, han dado en denominar AOVE.

Aunque no son los primeros galardones que obtienen los aceites de nuestra tierra, todavía queda mucho camino por recorrer.

Es cierto que empieza a quedar atrás, aunque sólo parcialmente, el tiempo en que los aceites de las almazaras cordobesas salían a granel con destino a otros lugares -principalmente a Italia- donde eran envasados y etiquetados como si fueran de aquella procedencia para ser comercializados en el mundo. Todavía hoy siguen saliendo cisternas de aceite cordobés hacia otros lugares, perdiéndose todo el valor añadido que el producto genera. También es ya un mal recuerdo, si bien tiene rebrotes como los contenidos en alguna reciente recomendación comunitaria sobre lo perjudicial de las grasas, aquella terrible campaña que se orquestó en los años setenta contra el aceite oliva -el propósito no era otro que el de introducir el de soja en el mercado-, considerándolo como gravemente perjudicial para la salud. Pero como señalamos, se ha progresado mucho en el cuidado de la producción y comercialización del aceite gracias al esfuerzo de mucha gente de manera que, desde hace algunos años, empieza a ser reconocido y premiado.

En ese salón los aceites de Córdoba han obtenido excelentes resultados, que nos hablan mucho y bien del trabajo realizado, no sólo en los campos y las almazaras, sino en terrenos que hasta ahora habían sido poco transitados por el mundo aceitero cordobés, como es la adecuada presentación del producto y su promoción en los mercados para darlo a conocer, tradicionalmente olvidados por nosotros y que han estado en manos foráneas. La Denominación de Origen Priego de Córdoba ha obtenido el primer premio a la calidad del producto con denominación de origen con su aceite Oleo de la Subbética. También en el apartado de variedades, en la llamada categoría frutado verde medio, un aceite de la cooperativa Virgen de La Torre, de la localidad de La Victoria, se ha alzado con el primer premio; mientras que, en la categoría de frutado verde intenso, el primer premio ha sido para otro aceite cordobés, el presentado por la marca Molino del Genil. En ese mismo apartado el Mueloliva picuda, de una almazara de Priego, se ha hecho con el segundo de los premios. También en el terreno del cultivo ecológico, que arraiga con fuerza en nuestra tierra, el éxito ha sido rotundo, al obtener el primer premio el aceite Rincón de la Subbética, de una almazara de Carcabuey.

Queda por hacer y un largo recorrido por delante, pero se está en el buen camino y como decía Antonio Machado se hace camino al andar.

(Publicada en ABC Córdoba el 6 de mayo de 2022 en esta dirección)

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