Estrenamos año y, como suele ser habitual, estos días primeros del calendario anual lo son de nuevos propósitos, que por lo general quedan incumplidos apenas ha pasado un poco de tiempo. Son los relacionados con la salud corporal, nuestra propia imagen labrada a golpe de aparataje en un gimnasio y alguna otra cosilla que se nos quedó pendiente tiempo atrás. Pero los inicios de año también son propicios para vislumbrar qué pueden depararnos estos doce meses como habitantes de la ciudad. Algunos se preguntan si 2018 será el año en que el Aeropuerto de Córdoba sea una realidad algo más que virtual. Es decir si se oirá el rugir de los motores de aviones que aterrizan y despega en sus pistas. Mucho nos tememos que la decimosegunda capital de provincia de España en cuanto a volumen de población, con sus 325.916 habitantes, lo que la sitúa por delante de Valladolid, Vitoria, La Coruña, Granada, Oviedo, Santa Cruz de Tenerife, Pamplona, Almería, San Sebastián, Santander, Castellón de la Plana, León o Gerona, amén de Santiago de Compostela, Vigo, Jerez de la Frontera, Reus… todas ellas con aeropuerto en funcionamiento, seguirá moviendo cifras testimoniales de pasajeros, principalmente viajeros de avionetas.

¿Qué ocurrirá con el Centro de Creación Contemporánea de Andalucía? Hay quien se pregunta si seguirá ofreciendo en la inmensidad de sus espacios vacíos, que costaron más de treinta millones de euros, exposiciones como la de Yoko Ono con escaleras que no conducen a ninguna parte y que suenan, incluso a quienes se consideran maestros en eso de interpretar ciertas manifestaciones de arte contemporáneo difícilmente digeribles para el común de los mortales, como verdaderas tomaduras de pelo. ¿Será 2018 el año en que se ejecutará una parte razonable del presupuesto municipal en lo que se refiere a partidas correspondientes a obras e infraestructuras? Así debería de ser porque el 2018 es año preelectoral con las elecciones municipales asomando en el horizonte de la primavera de 2019. Hay algunos malpensados que sostienen —nosotros no lo creemos así— que la incapacidad de gestión mostrada hasta la presente por los munícipes que tienen mando en plaza en Capitulares sólo ha sido una hábil estrategia, diseñada por el edil García, para disponer de recursos abundantes en el tramo final del mandato. Hay quien cruza apuestas —al menos así nos lo han asegurado— acerca de si el cambio de nombre en ciertas calles se llevará a efecto a lo largo del presente año.

Se refieren en concreto a Cruz Conde, Vallellano y Cañero. Hay quien sostiene que así será por la necesidad de apuntalar la estabilidad del cada vez más inseguro gobierno municipal. Pero también hay quien opina que la alcaldesa y su grupo no están por la labor de llevarlo a cabo por lo que supondría de desgaste electoral. Nosotros añadimos que eso era algo que debería de haberse previsto bastante antes de meterse en semejante berenjenal que cuenta con un extendido rechazo entre el vecindario.

Lo que no ofrece muchas dudas es que, conforme se acerquen las elecciones y los partidos comiencen a calentar motores de cara a la contienda electoral, se volverá a temas recurrentes. Verbigracia la titularidad de la Mezquita-Catedral que a algunos les da mucho juego, aunque sea asunto que tiene poco recorrido como señala la falta de noticias sobre la comisión municipal —una más— creada para dictaminar sobre la cuestión.

Veremos… es cuestión de tiempo.

(Publicada en ABC Córdoba el 10 de enero de 2018 en esta dirección)

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