El presidente de la Junta de Andalucía anda recorriendo las provincias andaluzas, so capa de conocer las manifestaciones religiosas propias de Semana Santa, que presentan singularidades concretas, pese a que el sevillanismo se ha impuesto en áreas muy amplias -en otras lo ha hecho el malagueñismo semanasantero-. No había ocurrido en anteriores Semanas Santas. Y es que junto al aroma que desprenden los incensarios, el sonido de los tambores también anuncia elecciones en el horizonte. Moreno Bonilla, quien ha afirmado reiteradamente que agotaría la legislatura, siente en el cogote los efectos de una inflación cada vez más desbocada, la que Sánchez pretende que nos creamos que es cosa de la guerra -eso suena al «Rusia es culpable» de Serrano Súñer en un discurso en el año 1941 para justificar la presencia de la División Azul en el frente oriental de la Segunda Guerra Mundial- porque nada de lo malo que ocurre en España es culpa de sus decisiones.

Esa inflación puede terminar pasando al presidente andaluz factura, como se la va a pasar a Sánchez, y llevarse por delante parte de los réditos electorales que podría proporcionarle una legislatura en la que se han hecho las cosas razonablemente bien. Todo apunta a que, terminada la Semana Santa, el anuncio de las elecciones en Andalucía está al caer.

Habrá quien se pregunte que, si esa es la causa de una convocatoria electoral anticipada, ¿por qué Sánchez no adelanta también las elecciones generales, antes de que la subida de precios, que es real, pero a la que están ayudando los pícaros de siempre añadiendo subidas del cincuenta por ciento, como está ocurriendo con algunas piezas de pan, o con el precio que pagamos por las cañas de cervezas?

La respuesta está en que la próxima cumbre de la OTAN va a celebrarse en Madrid, los días 29 y 30 de junio y en que, además, España presidirá la Unión Europea en la primera mitad de 2024. Sánchez aprovechará para vendérnoslo como un logro suyo en la campaña de las elecciones que, si agota la legislatura, serán a finales de 2023, en vísperas de ese papel estelar de España. Mentiras más gordas pretende endilgarnos, como cuando afirma que él no ha cambiado la posición de España respecto del Sáhara Occidental y mantiene la misma que se ha defendido desde hace cuarenta años. Por eso el Polisario ha roto relaciones con el gobierno y Argelia ha llamado a consultas a su embajador en Madrid y nos va a subir el precio del gas.

El incienso que llena de olor las calles de nuestras ciudades y el sonido de los tambores que marcan el paso de los tronos en su recorrido, vienen este año acompañados del ruido de los tambores electorales en Andalucía, bajo el argumento de que es necesario tener un presupuesto en condiciones para afrontar los retos del 2023 y se añade que eso es lo que interesa a los andaluces, cuando hasta hace poco tiempo lo que les interesaba era un gobierno que se mostraba estable para llegar hasta el final de la legislatura y convocar elecciones en otoño. En cualquier caso, ese adelanto es solo de unos meses, pero se nos repitió tanto la importancia de completar la legislatura…

(Publicada en ABC Córdoba el 15 de abril de 2022 en esta dirección)

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